FAMILIA DE LAS SOLANÁCEAS, INMIGRACIÓN HORTÍCOLA DESDE AMERICA

Las patatas, tomates, pimientos y berenjenas son miembros de la familia de las Solanaceas.

Hay un carácter un poco exótico dentro de esta familia especialmente en sus partes verdes. Especialmente tóxicas son plantas como la belladona el tabaco

Las solanaceas, Fichas de Plantas
Pertenecen a este grupo algunas especies anuales tropicales como los pimientos verdes y los colorados.

Comprar semillas de tomate, un de las solanaceas para el huerto

 Pero no hay nada exótico en la patata llamada la raíz indomable por Will Cobbett de principios del siglo XIX, esté creía que suplantaría al trigo.

El otro miembro importante de la familia es el tomate, emparentado con la patata hasta tal punto que se ha creado un híbrido de ambos, que produce patatas en sus raíces y tomates en los tallos, aunque de inferior calidad unas y otros. Tanto las patatas como los tomates y los pimientos verdes y rojos proceden de las regiones tropicales de América Central y Meridional.

La Mayoría de las Solanáceas comestibles proceden de esas regiones por lo que requieren un suelo muy rico, humedo y fértil, similar en lo posible al de la jungla tropical, tan en mantillo. Además ninguna de las Solanáceas alimenticias resiste las heladas, lo cual significa que en los climas fríos hay que hacerlas germinar.

Otras solanaceas para la huerta

En nuestros lineos, eras y bancales crecerán bien tomateras, plantas de pimiento o berenjenas, pero también otras como patatas, tabaco, etc…

Al tratarse de especies tropicales o semitropicales necesitan ciclos largos para desarrollarse por lo cual muchas de ellas deberemos sembrarlas y hacerlas germinar previamente en camas calientes. Una vez que estemos seguros de que no hay riesgo de heladas las podremos transplantar a su lugar definitivo.

Cultivo de solanaceas en macetas:

Se trata de plantas que si elegimos bien la variedad, podemos perfectamente criar en nuestro maceto huerto, balcón o patio. Debemos tener en cuenta que requieren riegos periódicos y admiten podas aunque a muchos nos gusta verlas crecer libremente.

Son supceptibles a enfermedades fúngicas y tendremos cuidado de no regar en las horas de máximo calor para evitar la propagación de hongos.